Momo no es un tributo a Queen, es una interpretación de su música, un homenaje sin necesidad de disfraces, ni pelucas, ni bigotes postizos. Aquí solo hay unos músicos de primer nivel, unidos por su devoción a esta banda, que en dos horas de concierto reviven el espíritu indomable de su líder, Freddie Mercury, y el alma eterna de la banda. Queen y sólo Queen.
